Política de Confidencialidad
Última actualización: julio de 2026
¿A qué información aplica?
Todo lo que se comparte con Performia en el contexto de cualquier proceso de colaboración es considerado confidencial. Esto incluye, sin limitarse a ello:
- Información compartida durante la valoración inicial
- Resultados y hallazgos del proceso de diagnóstico
- Datos individuales de colaboradores, deportistas o técnicos evaluados
- Información estratégica, organizacional o competitiva del cliente
- Dinámicas de equipo, conflictos internos o situaciones personales
- Cualquier contenido de sesiones de coaching, formación o intervención
- Informes, propuestas y documentación elaborada en el marco del proyecto
Nuestros compromisos
Discreción total
Ningún profesional de Performia comparte información de clientes fuera del equipo interno directamente involucrado en el proyecto, y únicamente en la medida necesaria para la correcta prestación del servicio.
Sin identificación de clientes
No identificamos a nuestros clientes públicamente ni en comunicaciones externas sin su consentimiento expreso. Los casos de referencia que podamos compartir están siempre anonimizados.
Protección de datos individuales
Cuando trabajamos con personas (colaboradores, deportistas, líderes), los datos individuales recogidos durante el proceso de evaluación o intervención no se comparten con la organización cliente sin el conocimiento y consentimiento de esas personas, salvo en los términos acordados explícitamente al inicio del proceso.
Acuerdos de confidencialidad
Cuando el cliente lo requiera, podemos formalizar un Acuerdo de Confidencialidad (NDA) antes del inicio del proceso. Si se trabaja con información especialmente sensible, lo recomendamos proactivamente.
Equipo interno
Todo el equipo de Performia está sujeto a deber de confidencialidad como condición esencial de su relación profesional con la empresa. Este compromiso se mantiene incluso una vez finalizada dicha relación.
Excepciones
La confidencialidad tiene dos excepciones, que aplicamos con la máxima cautela y siempre notificando al cliente cuando sea posible:
- Obligación legal: cuando la normativa vigente nos obliga a comunicar determinada información a autoridades competentes.
- Riesgo grave para la integridad de una persona: en situaciones en las que exista riesgo real y serio para la salud o seguridad de una persona, podemos actuar en consecuencia siguiendo los protocolos éticos y legales aplicables.